domingo, 10 de abril de 2011

"Creo que Setmarian se encuentra en Siria"

La española Helena Moreno, esposa de Mustafá Setmarian, preso en una cárcel secreta de EE UU y vinculado a la cúpula de la red terrorista Al Qaeda, pide al Gobierno español información sobre su paradero.- Exteriores se compromete a tenerla informada

Evita el apretón de manos con un gesto ágil de su diestra ladeada sobre la cabeza, reminiscencia para los menos avezados de un saludo militar en horas bajas. "Voy a ponerme un cartelito que lo diga", suelta con sorna Helena Moreno cuando el fotógrafo estira su brazo sin fortuna. No es el primero que lo intenta y falla. El contacto físico, casi como vía de desahogo que abre al interlocutor, se lo deja esta madrileña de Moratalaz a su hijo mayor, Abdul Kader, de 20 años, acompañante silencioso del relato que hace su madre a preguntas sobre su padre, Mustafá Nasar Setmarian, español de origen sirio situado por los servicios de inteligencia en la cúpula de la red terrorista Al Qaeda, único sospechoso del atentado en el restaurante El Descanso en 1985, y desaparecido desde octubre de 2005. Helena Moreno, en la actualidad profesora de inglés en un colegio de Doha (Catar), ofreció este miércoles su primera rueda de prensa para solicitar al Gobierno español que averigüe el paradero de su esposo.

Unas horas después, fuentes de Amnistía Internacional (AI) señalaban que el Ministerio de Asuntos Exteriores ha abierto una "vía de comunicación" con la familia de Setmarian para informar de las gestiones hechas con los "países afectados" por su desaparición. Según estas mismas fuentes, el departamento que dirige Trinidad Jiménez admitió durante una reunión con Moreno que tales gestiones no habían dado todavía su fruto.

Setmarian Nasar Mustafá. Hombre. Nacido el 26 de octubre de 1958 (52 años de edad). Lugar de nacimiento: Alepo, Siria. Lengua: árabe. Nacionalidad: española y siria. Categoría de los delitos: terrorismo. Estos son los datos del esposo de Helena Moreno que figuran en la ficha 2002/30935 abierta en Interpol a raíz de una orden de busca y captura emitida por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por su implicación en la organización de la célula española de Al Qaeda que dirigió Abu Dahdah. Setmarian ha sido además identificado por una testigo protegida como uno de los presuntos autores materiales del atentado contra el restaurante madrileño El Descanso cometido hace 26 años y que causó la muerte de 18 personas. El juez Ismael Moreno reabrió la causa a partir de este testimonio.

Y no solo. Informes policiales y de inteligencia vinculan a Setmarian con Osama Bin Laden y el mulá Omar ya a finales de los años ochenta; le colocan en el consejo o Shurade Al Qaeda; en la dirección de Al Ansar, órgano de expresión de la organización terrorista argelina GIA; a los mandos a finales de los noventa del campo de entrenamiento afgano Al Guraba, y como guía de centenares de terroristas a través de su libro sobre la yihad global. Setmarian fue también sospechoso inicial en la causa abierta por el 11-M, pero el juez instructor Juan del Olmo no le procesó ni encontró pruebas de su participación.

El "boom" de Setmarian

Junta las yemas de los dedos quizás para frotar los nervios de su primera comparecencia pública. "Ha sido como un examen. Hasta que no empiezas...", relata Helena Moreno tras la rueda de prensa organizada por AI. Un velo de color marfil cubre totalmente su cabello y descansa, a veces revoltoso, sobre un vestido grisáceo suelto hasta casi rozar el suelo que solo deja entrever unas zapatillas blancas. No le gusta hablar del pasado y endereza el gesto cuando se le pregunta sobre su vida con Mustafá Setmarian. Para eso estamos. Una media sonrisa de desconfianza se le escapa cuando habla de los periodistas. No son santos de su devoción. Aunque matiza, mientras posa y bromea con su hijo ante la cámara del fotógrafo: "No todos se han portado mal, pero los hay que...", gesticula como si estuviera lanzando un pellizco.

Durante la entrevista, Helena Moreno, habla del "boom del nombre de Mustafá Setmarian":

- ¿Cuándo fue ese "boom" del que habla?

- A raíz de los atentados de Madrid. No sé por qué se tomó el nombre de Mustafá, quizá porque era el único español en esos entornos. De hecho hubo personas de Interior y de la Policía secreta que visitaron a mi familia para asegurarles que estaban casi convencidos de que Mustafá no tenía nada que ver. Y que estaban dispuestos a ayudarme a volver a España.

- ¿A qué se refiere con "ese entorno"?

- Entorno de escritor e ideólogo. Los informes de inteligencia apuntan a que Mustafá no es un hombre de acción sino de ideas. El mayor crimen del que se le puede acusar, si es que se puede, es de pensar, analizar y escribir. Era de los pocos hombres español, musulmán y escritor. Se le ha acusado de pertenecer a Al Qaeda, de ser el tres, el cuatro, el cinco o el ocho. Pero no pertenece. Hay que traerle para que se defienda.

- Afirma que tan solo era escritor. ¿Sobre qué escribía?

- Siempre ha estado intentando defender a los pueblos oprimidos. Y la prueba de que no estaba engañado son las revoluciones en los países árabes. Lo que yo conozco de Setmarian, lo que ha hablado conmigo, es que hay un desconocimiento del islam y de los pensadores islamistas. Sostiene que hay un vacío entre medias que había que rellenar.

- Pero en sus textos habla de la yihad como la lucha armada, de seguir las instrucciones de Osama Bin Laden...

- Si él ha llegado, o su ideología, a hacer algún tipo de alzamiento armado, no sé dónde estaría pensando hacerlo, cómo o por qué habría llegado a esa decisión, qué ha visto en el proceso para llegar a esa decisión.

Es la única grieta que Helena Moreno entreabre durante la narración de las actividades de su esposo, lejos en todo caso del testimonio prestado a agentes españoles por el preso de Guantánamo Abdulrahim Abdelrazak Yanko, que situaba a Setmarian en el escalafón de Al Qaeda justo detrás de Seifeldin al Masri, Ayman al Zawahiri y Osama bin Laden. Y lejos también del vídeo grabado en agosto de 2000 en Kabul y en el que aparece como instructor del curso para muyahidines titulado Brigadas de la resistencia islámica mundial.

Setmarian abandonó su país natal tras la represión del régimen a las revueltas de 1982 en Hama espoleadas por los Hermanos Musulmanes -organización a la que pertenecía. De Siria saltó al Afganistán aún controlado por los soviéticos, y de ahí a España en 1985. "Yo estaba estudiando Filología en la Universidad Complutense", recuerda Helena pese a alguna reticencia inicial a echar mano del pasado, "y Mustafá estaba estudiando idiomas y tenía negocios de exportación e importación". "Nos conocimos y empecé a hacer preguntas sobre el islam y el mundo árabe. Información cultural. Y una cosa llevo a la otra hasta que nos casamos." Era el año 1987. Esos negocios que desarrollaba Setmarian desde el Rastro de Madrid les condujeron unos años después, según el relato de Moreno, a Inglaterra. Era la primera escala de un viaje por varios países de Europa y Oriente Próximo durante el que el matrimonio tuvo cuatro hijos. Los dos varones, de 20 y 16 años, conocen la desaparición de su padre. Las niñas, de 14 y 12 años, no.

- ¿Siguió a su esposo en los viajes a Paquistán y Afganistán?

- Viajamos mucho. Estuvimos en Jordania, Paquistán, Alemania, Bélgica... Viajábamos en familia, pero valorando siempre que íbamos con nuestros hijos. Ahí es cuando uno tiene más cuidado. Tras los atentados de 2001, el mundo se volvió loco. Como dijo [el presidente de EE UU George] Bush, o estabas con él o contra él. ¿Cómo me consideraría? ¿Con él o contra él? Y como no estaba con él iba a estar contra él.

- ¿Merecía la pena esa huída?

- No era cuestión de si merecía o no. O te escondes o te vas o te dan un hachazo.

- ¿De dónde venían las amenazas?

- De los hechos. De lo que estábamos viendo. Los cientos de personas que estaban siendo detenidas en EE UU sin razón. Y uno piensa: ¿Qué me puede pasar a mí?. Con familias enteras hechas desaparecer, uno tiene miedo. No teníamos más opción. Las cosas estaban locas y decidimos separarnos para dar a los hijos la vida que merecían.

Pakistán, Diego García, Siria

Helena Moreno reconoce que en algún momento de su vida junto a Setmarian estuvo en Afganistán haciendo "trabajo humanitario" en una época en la que era "un país como otro más". "Hay zonas que no son de nadie", responde, "medio en Pakistán, medio en Afganistán". Dejaron de vivir juntos en 2003. Tras los atentados del 11 de marzo de 2004, Setmarian llamó a la familia para desvincularse de la trama, según cuenta Moreno.

- ¿Sabía lo que hacía su marido?

- Sabía lo que él me contaba. Me enviaba correos en los que me decía que no hacía nada, que estaba leyendo. No me dijo dónde estaba. Era un tiempo peligroso.

Según la narración de Helena Moreno, la última vez que hablaron fue en mayo de 2005: "Me llamó él para preguntarme cómo estaba yo, cómo estaban los niños y cómo iban las cosas. Un mes y medio después me llamó otra persona para decirme que estaba bien". La siguiente comunicación fue en octubre de 2005. Alguien telefoneó para decirle que Mustafá Setmarian había desaparecido y que estuviera atenta a las noticias.

Organizaciones internacionales y servicios de inteligencia han trazado un periplo con inicio en la localidad paquistaní de Quetta, donde fue arrestado por agentes estadounidenses, y final en Siria o quizá en la base norteamericana de la isla Diego García, en el Índico, entre rejas en una de las cárceles secretas levantadas por Washington tras la invasión de Afganistán.

- ¿Dónde cree que está?

- Fue detenido en Pakistán. Eso es seguro. Luego le entregaron a EE UU. Parece que a mediados de 2006 pasó por Diego García. Y desde ahí, no sé cuándo, cómo o siguiendo órdenes de quién, todas las informaciones apuntan a Siria. Es donde creo que probablemente se encuentra ahora.

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sábado, 2 de abril de 2011

Acta de la reunión de miembros de ETA y tres representantes de AZNAR


BITARTEKARIA: Breve introducción leída por parte del intermedia-rio en el sentido de subrayar la importancia del encuentro: «El diálogo normalmente suele desbordar las perspectivas iniciales», «el no hablar tiene sus efectos negativos...»; y sobre su aceptación de oficio de mediador testigo.

ERAKUNDEA: Sitúa la reunión en el tiempo y en el acontecer político. La Organización renueva el contacto con el Gobierno español tras la declaración pública de Aznar el 3 de noviembre de 1998. Después de considerar que se daban las condiciones para el encuentro, éste se produce por parte de la Organización con el interés de saber si «el Estado español está dispuesto a aceptar y actuar democráticamente en el proceso en curso en Euskal Herria».
Por otra parte, ETA, aunque su postura sea conocida por escritos públicos y otros escritos hechos llegar de manera oficial a los distintos Gobiernos españoles tras la publicación de su alternativa para la paz conocida como «Alternativa Democrática», considera que es importante hacérsela llegar de viva voz y directamente a los representantes del Gobierno español en dicha reunión. Así, «ETA renueva su planteamiento de alto el fuego condicionado a la aceptación por parte del Estado español del derecho de autodeterminación que le corresponde a Euskal Herria en su totalidad, y la garantía de respeto escrupuloso del resul- tado del debate democrático que debe darse (que ya se está dando) en el seno de la sociedad vasca».
Por último, ETA recuerda que apuesta por la vía del diálogo para la superación definitiva del conflicto armado, como ha venido demostrando con sus distintas niciativas de establecer un contacto directo y estable con el Gobierno español en los últimos diez años tras la ruptura de Argel. Se les recuerda que tras aquella ruptura el Gobierno español deportó y mantuvo encarcelada a la interlocución designada por ETA y que hace año y medio extraditaron a parte de esa interlocución para encarcelarla en España. ETA constata que tras diez años duros en ese campo por fin se realiza una nueva reunión entre representantes de la Organización y del Gobierno español, e invita al Gobierno español a no repetir los mismos errores.

A la frase de la Organización «esperamos no salir escaldados», uno de los
representantes del Gobierno español responde que «eso lo va a decir el tiempo...»,
en el sentido de que ellos han jugado limpio. Por parte de la Organización se
justifica la apertura de una nueva vía de contacto, desechando la de la
«Comunidad de San Egidio», siguiendo las declaraciones del presidente español
Aznar donde daba por nulas todas las demás vías de contacto que no fueran la
por él designada. Al hilo se denuncia la utilización policial realizada con la
incipiente vía de comunicación abierta con San Egidio.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Somos los representantes del Gobierno español. Se
agradece con un largo discurso al intermediario su trabajo, su discreción y
eficacia para superar desconfianzas iniciales. «Como representantes del
presidente valoramos el haber llegado a este momento para hacer posible el
mantenimiento del cese de la violencia. Sólo así el diálogo será posible». «Otras
vías son inadecuadas, un contacto es más eficaz aunque sea más duro para las
dos partes, pero es más adecuado». «Son dificultades objetivas, el abismo de
desconfianza existente». «El Gobierno actúa de buena fe». «Nos definimos comoalgo más que adversarios». En referencia a la dureza de los últimos diez años
mencionada por ETA, dice que «no hay que poner en esta mesa la dureza de
determinados desenlaces pasados».

ERAKUNDEA: No nos referimos a la dureza del conflicto, sino precisamente a la
dureza de estos diez años en el campo del diálogo, donde la Organización ha
intentado una y otra vez abrir vías de comunicación y su interlocución ha estado
secuestrada. Miramos al pasado para que no se repitan los errores que se han
producido en este campo.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Constata que ETA con su tregua no emplaza al
Gobierno y menciona dificultades objetivas pero tenidas en cuenta a la hora de
mostrar su disposición a hablar. Dice que «no es nuevo que ETA haya declarado
una tregua, ni que el Gobierno quiera hablar, pero es nuevo que este Gobierno
quiera hablar con ETA».
«No hay que repetir los errores del pasado. En las declaraciones públicas y
privadas hemos querido plantear el no volver a fórmulas fracasadas en todos los
terrenos, que obede- cían a concepciones distintas por parte de otros gobiernos y
a otros planteamientos distintos por parte de ETA». Menciona el proceso abierto
en «el País Vasco». Subraya repetidamente lo «nuevo» de la situación actual,
«existe un nuevo escenario que se nos impone como tal al Gobierno y a todos los
actores y hay que extraer lecciones del pasado y del presente».
Destaca que en el actual contexto no son necesarios nuevos actores, señala la
existencia de dificultades objetivas y recomienda establecer unas bases mínimas
que den continuidad a un proceso basado en una clara voluntad del Gobierno en
aquello que como Gobierno puede hablar.

ERAKUNDEA: Ustedes están realizando una lectura externa de la situación actual
como si no estuvieran implicados. Nosotros no vemos claro lo que el Gobierno
español está planteando. Queremos una respuesta positiva o negativa a nuestra
pregunta. Puede que exista una reflexión distinta por parte del Gobierno a la hora
de valorar lo «novedoso» de la coyuntura actual, pero, en todo caso, lo que no hay
es una práctica distinta.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: El Gobierno no puede pronunciarse sobre lo que
hagan otros estados (Parisen buruturiko atxiloketetaz ari dela dirudi). Estamos
hablando de términos imprecisos. El Gobierno respeta todos los procesos
democráticos: ahí está el acuerdo recién firmado en Vitoria (PNV-EA eta EHren
arteko akordio parlamentarioaz ari da). No veo como el Gobierno no podría
respetarlo.
Nosotros no planteamos este diálogo en términos de persuasión de una parte a la
otra. Nosotros no queremos que dejen de ser independentistas, socialistas.
Ustedes han puesto Lizarra. Ahora hay una confrontación política. No veo que
nuestra respuesta no sea tan pertinente. No sé si se entiende.

ERAKUNDEA: Pues no. Quizás porque hablamos distintos idiomas, pero todo lo
que está planteando usted es muy abstracto, cuando nosotros estamos pidiendo
concreción.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: «Las conversaciones en Argel fueron una
catástrofe total, ellas mismas y sus consecuencias. Ese pedazo de la historia
acrecienta las desconfianzas. Nosotros no hemos puesto dificultades para esta
reunión». Mencionan el esfuerzo hecho para acatar todas las condiciones, «lógicas
por su parte», para acudir. «Nosotros somos representantes del Gobierno españolque está hoy gobernando, y que dentro de una fecha puede no estarlo. Mientras
esté este presidente, sí sabemos que ninguna conversación será una trampa. Sería
una barbaridad desde todo punto de vista».
Acto seguido hace una disertación académica sobre las diferencias entre
Estado/Gobierno y presidente de Gobierno, distintas funciones y competencias.
El presidente de España no puede asumir compromisos que atañen al Estado:
territorialidad (menciona «Navarra»). El presidente tiene funciones específicas en
las que él puede decidir: disolución de la Cámara con el adelanto de las
elecciones, nombramiento del Gobierno y el cambio del Gobierno, iniciativas
legislativas... Pero, por ejemplo, el tema de Navarra o la modificación de ciertos
estatutos no está entre sus poderes. No obstante, el Gobierno no impedirá un
debate dentro de las instituciones. El presidente no puede reconocer por sí
mismo, ni arrastrar a nadie a reconocer el de- recho de autodeterminación de
determinados territorios. No tiene esa capacidad legislativa.
¿Qué se puede hacer? Si hablamos de buscar escenarios que hagan posible un
clima de distensión (no sólo entre el Gobierno y la organización revolucionaria
socialista ETA, sino del marco del que estamos hablando), ¿qué actuaciones
favorecen un clima de diálogo y de actuación? Hay actuaciones que sí pueden
favorecer. ¿Qué puede hacer el Gobierno? ¿Qué podemos hacer unos y otros?
Venimos a salvar las desconfianzas». Manifestaron que venían «con las manos en
los bolsillos», sin ninguna propuesta concreta.

ERAKUNDEA: Nosotros estamos en tregua y los estados no.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Todos nos sentimos coaccionados. Cabría
explorar actuaciones que no signifiquen contrapartida. Actuaciones de desarrollo
paralelo que crearan un clima de mayor confianza y de que el conjunto de las
fuerzas actuantes puedan desarrollar iniciativas... Ha habido pocos contactos y
han sido desastrosos. No repitamos errores.

ERAKUNDEA: Manifiesta que es la primera reunión y que lo que hay que hacer es
ir creando las condiciones de confianza que hoy en día no se dan. Para ello
propone establecer un canal de comunicación estable fuera de las coyunturas.
«¿Qué va a pasar después?, ¿cómo conseguimos que se respete la seguridad en el
canal comunicativo?». En este punto se plantea: «¿Y la foto que han sacado a la
entrada?», y se abre un paréntesis en que se comentan los movimientos anteriores
a la reunión.

REPRESENTANTESGUBERNAMENTALES: Nosotros no hemos sido, puede que
haya otras fuerzas que quieran intervenir, hay sólo una persona que sabe de la
existencia de la reunión excluyendo a los tres presentes. Insinúan si por nuestra
parte los que han preparado la reunión son de confianza.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Estamos hablando de una vía de comunicación que
aceptamos. Es necesaria la seguridad en los contactos, y por nuestra parte está
garantizado, no nos ha acompañado nadie. Ayer a las once de la mañana nos
hemos enterado de que la reunión iba a ser en X, luego nos hemos enterado que
en Y, y ahora estamos en Z. En estas circunstancias, o en mejores, es posible
consolidar una vía de comunicación.

ERAKUNDEA: En circunstancias futuras mejores... o peores.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: En las actuales circunstancias el blindaje sería
bueno, en otras no.

ERAKUNDEA: Hablamos de una vía de comunicación. No se trata de escenificar
algo que sea estéril. Se trata de que cuando ETA quiera hablar con el Gobierno no
tenga que ir a Madrid a tocar la puerta del Ministerio del Interior o cuando el
Gobierno quiera contactar con ETA no tenga que ir al «Petit Bayonne» buscando
contacto. Se trata de consolidar un canal comunicativo a salvo de coyunturas.
(Hay un silencio en el que el REPRESENTANTE ESPAÑOL-II hace ademán de asentir
ante la propuesta).

REPRESENTANTE ESPAÑOL-III: Quizás haga un pequeño salto, pero... ¿cómo
tratamos esta reunión? ¿Cómo tratamos este contacto? Por nuestra parte ha
habido secreto absoluto, sólo lo conoce el presidente. Y ni tan siquiera sabía
dónde iba a producirse el contacto, está en Rusia. Podemos decir que ha habido
un contacto sin decir dónde ni con quién.

ERAKUNDEA: Nosotros pensamos que va a ser difícil mantener que no ha habido
contacto directo. En nuestro caso, si nos preguntan responderemos la verdad,
aunque no se dan muchas ocasiones de que nos lo pregunten, así es que...

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: No van a mentir si les preguntan, claro. A
nosotros tampoco nos va a preguntar nadie. En contactos con otra organización,
se crearon suspicacias porque apareció en los medios de comunicación. No
podemos controlar que salga en los medios, no tiene por qué ser secreto, aunque
se pueden ocultar lugares y fechas. Pero nosotros no somos responsables de lo
que dice la prensa. Eso es incontrolable.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: La falta de información favorece intoxicaciones a
veces. Si siguen ustedes la prensa española...

ERAKUNDEA: Cada vez menos.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: (...) habrán leído que me he reunido con un
miembro de ETA en diversas ocasiones, que ETA me ha enviado no sé cuántos
memorándumes y bulos de todo tipo...

REPRESENTANTE ESPAÑOL-III: Hemos parado más de una historia...

ERAKUNDEA: Sería mejor para todos evitar las especulaciones de la prensa.

REPRESENTANTES GUBERNAMENTALES: Todos de acuerdo.

ERAKUNDEA (mirando al REPRESENTANTE ESPAÑOL-I): En el proceso irlandés
la prensa ha sido más objetiva, los media han actuado mejor...

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Sigue con sus comentarios sobre la especulación
informativa, y comenta la supuesta comunicación que la Organización envió al
Foro de Lizarra sobre la no existencia de contactos, intentando achacar esa «fuga»
de información a la Organización.

ERAKUNDEA: Pero, ¿quién ha publicado esa información? ¿“El País”?

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Lo da a conocer Europa Press, se lo cuenta alguien
a Europa Press.

ERAKUNDEA: Eso les incumbe controlarlo a ustedes. Una cosa es la libertad de
expresión y otra la libertad de tontería y con estos temas eso no se debe permitir.
REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: El que el presidente abriera la posibilidad con los
tres interlocutores disparó las especulaciones. Si nos ponemos de acuerdo en dar
publicidad a un acuerdo tipo “los representantes del Gobierno español han tenido
una reunión con representantes de ETA”, sin hablar del intermediario, ni del lugar, ni de las fechas.

ERAKUNDEA: Dejar las cosas en el aire se presta a la especulación... Podemos
llegar a un acuerdo, si la palabra «acuerdo» no es mucho decir, de decir que ha
habido una reunión entre ambas partes.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: De acuerdo, ustedes lo hacen antes.

ERAKUNDEA: O conjuntamente.

REPRESENTANTESGUBERNAMENTALES: Discusión sobre la fecha más adecuada,
alguien propone el 7 de junio, aniversario del intermediario, o el 6 de junio,
aniversario de uno de los representantes españoles. Ante una posible utilización
del tema electoralmente el REPRESENTANTE ESPAÑOL-I propone hacerlo después
de las elecciones, el 14 de junio.

ERAKUNDEA: Plantea que ETA no se presenta a las elecciones.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Por ahora.

ERAKUNDEA: Y que no tiene problemas con la fecha.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: El Gobierno tampoco, «ya perdió todas las plumas
que tenía que perder el 3 de noviembre... o se las puso».

ERAKUNDEA: Propone aplazar esta cuestión para el final de la reunión.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Esta vía de comunicación nos ofrece garantías de
todo tipo, formales, la seguridad se ha cumplido escrupulosamente, sólo la sabe
el Gobierno. Hay que proteger la identidad del intermediario.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Lo que nosotros hemos hecho hoy es impensable:
vuelta a X...

ERAKUNDEA: Con San Egidio hubo seguimiento policial...

REPRESENTANTE ESPAÑOL-III: A nosotros el ministro de Interior no nos
informó lo de San Egidio. Sólo supimos lo de San Egidio por el intermediario...

ERAKUNDEA: Pero si usted es del Ministerio del Interior.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-III: «Pero no me lo dijo el ministro». (Se puede decir
que «se hacen los suecos»).

ERAKUNDEA: Pero nosotros cuando hablábamos con San Egidio, tenía una
entrada directa con el ministro del Interior.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-III:San Egidio no tiene buena trayectoria ni
bendiciones de la Santa Sede.

ERAKUNDEA: A nosotros lo que nos importaba era el establecimiento de un canal
de comunicación estable con el Gobierno español.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-III: Ese tema es una liada.

ERAKUNDEA: Así pues, todo lo que venga ahora por otras vías no es válido.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: De lo que se trata es de mantener una vía a salvo
de «contaminaciones policiales».

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Aquí no hay más interlocutores que nosotros.

ERAKUNDEA: Dicen que la prensa no la pueden controlar, ¿y el CESID?
(Isiltasun haundia egiten da)

REPRESENTANTE ESPAÑOL-III y REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Eso, más.

ERAKUNDEA: Pues eso.

REPRESENTANTESGUBERNAMENTALES: Tomamos nota, recibido el mensaje.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-III: Realiza un discurso sobre cómo avanzar sin
contraprestaciones, señala la necesidad de medidas, sin concretar qué tipo de
medidas podrían ser, que construyan un clima de confianza.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: No venimos a convencerles de que dejen de ser
una organización armada. Es una decisión suya en función de sus análisis. Eso
será un desarrollo unilateral de ETA, por razones estratégicas, de evolución, de
eficacia... No venimos a ver si ustedes van a mantener la tregua. Es ETA la que
decide.
Hemos llegado a una situación de no violencia sin contactos, ninguna parte ha
condicionado a la otra. Queremos que esto continúe, que haya un nivel de
comunicación...
Queremos saber cómo se puede consolidar un escenario de cese de la violencia y
de apertura a la normalización. Estamos muy interesados en crear un escenario de
cese indefinido (definitivo) de la violencia. Pero también hay algunas conclusiones
del proceso que hay que extraer. Se trata de acompasar en una misma dirección
dinámicas distintas, que no tienen porque estar enfrentadas...

ERAKUNDEA: Se dirige en euskara al intermediario señalándole que no entiende
el fondo del planteamiento, es decir, qué tipo de dinámicas podría implementar
ETA, estando como está en una situación de tregua indefinida, y en cuanto a lo
que el Estado español podría hacer en opinión de ETA, lo compara con la
situación de un niño pobre al que se le hace entrar en unos grandes almacenes de
juguetes para que elija lo que quiera. En una palabra, que no ve la viabilidad del
planteamiento.

BITARTEKARIA: Interpreta/traduce al español lo dicho.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Empieza a hablar.

ERAKUNDEA: ... igual no merece la pena hacer pública esta reunión.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: La posibilidad de negociar con una organización
armada es ilegal. No tenemos posibilidad de negociar la salida de las fuerzas
armadas, el derecho de autodeterminación... Lo que aquí representamos no puede
abordar ese tipo de cuestiones. La Constitución española no es inamovible,
tampoco, creo, los estatutos, existen vías de cambio, que no conozco en detalle...
ERAKUNDEA: Nosotros tampoco porque no nos interesa, quizás su
desconocimiento se deba a que tampoco les interesa.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: No sé lo que pasa en el Estado francés. Si como
objeto de estas reuniones se llegara a acuerdos de este tipo estaríamos
reproduciendo Argel y no llegaríamos a nada, no podemos entrar. Lo que estamos
intentando es consolidar el escenario que se abre tras setiembre en los territorios.
Se abre un nuevo escenario, se producen acontecimientos que antes no se
producían, hay una nueva realidad. ¿Cómo afecta esto al sistema político? No
podemos conocer la respuesta ante modificaciones que se planteen en el Gobierno
Vasco.
Hemos venido a buscar un clima de encuentro. Hay que ver si nos ponemos unos
objetivos inalcanzables o inabordables o decimos, podemos buscar fórmulas deque manteniendo el escenario, sin una expresión más fuerte de la violencia... a
dónde nos lleva...

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Hemos hecho un esfuerzo para asumir la lógica
del otro, y dentro de esa lógica no pensamos que ETA se va a rendir. Sabemos que
ETA tiene todavía capacidad mortífera. No pensamos que lo que nosotros les
podamos decir sobre la lucha armada, sobre la violencia pueda modificar
actuaciones de la Organización. Esa es la lógica de esta interlocución. Hemos
hecho un esfuerzo. No venimos a la derrota de ETA.
Luego existe la lógica del Estado, a nivel jurídico. La lógica del Estado es una
realidad que existe y que tiene su propia dinámica. Un diálogo en la estratosfera
es venir a convencer, no tenemos vocación misional. Venimos a inaugurar otra
dinámica. Vemos necesario un escenario común, de no suma cero, relaciones que
acumulen para ambas partes.
Hemos hecho un esfuerzo de acercamiento hacia la lógica de la Organización...

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: ¡Sin conocimiento de la otra parte! Ustedes
pueden creer que conocemos por qué han tomado esa decisión. Pero no sabemos
los porqués. Estoy interpretando. Tenemos dificultades porque no sabemos. Yo
no he hablado nunca con nadie. Lo de Argel nadie lo conoce...

ERAKUNDEA: ¿Los archivos de Argel estarán en el Ministerio?

REPRESENTANTE ESPAÑOL-III: Les puedo asegurar que jamás he tenido
contactos con Vera, que nunca le he saludado, las cajas fuertes estaban vacías.
Eso sí, en la mente de todos ha quedado la idea del fracaso de Argel.

ERAKUNDEA: Nosotros hemos planteado claro cuál es nuestro objetivo: la
superación del conflicto, con todas sus formulaciones abiertas... No se trata de
interpretar lo que está sucediendo desde fuera. Queremos saber qué piensa el
Gobierno espa- ñol. Si tiene esa inquietud... Si existe un nivel de reflexión sobre el
conflicto existente y su superación, qué tipo de cambios precisa.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Si Aznar no admitiera la existencia de un
conflicto que es evidente, no hay más que ver la Historia y las hemerotecas, si no
existiera ese conflicto no estaríamos aquí.
Hace 25 años el escenario era distinto, no había la Constitución española. No
estamos hablando de un tema de competencias. Nadie sabía hace veinte años en
qué situación nos íbamos a encontrar ahora y si nos preguntan que va a ocurrir
dentro de 15 años, nadie puede responder.
Desde su lógica, el último momento sería: tres provincias más una más tres
unificadas e independientes. Es claro que es lo que ustedes quieren. Por otro lado
tenemos la Constitución española. No somos capaces de averiguar el futuro. Hay
que crear una nueva dinámica y lo que decidan los ciudadanos. Si la mayoría del
Parlamento español lo decide, si la mayoría de los ciudadanos lo decide, entonces
O.K.
Un gobierno no puede poner encima de la mesa los objetivos de una organización
y no hay más que hablar; otra cosa es si ustedes dicen que ese tipo de procesos
no se producen en esta mesa. Si la Organización dice que mantiene la tregua. Si
ustedes creen que en el nuevo escenario distintos tipos de estrategia son posibles,
que puede haber líneas de comunicación que lo hicieran posible. No situar al
Gobierno frente a la Organización.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: No quisiera que la intervención delREPRESENTANTE ESPAÑOL-II llevara a punto muerto. Hay dos elementos que
condicionan: el panorama de la violencia ha cambiado y hay una nueva
articulación de las fuerzas políticas. Hay que hacer una valoración de las
elecciones en torno a cómo los ciudadanos articulan lo que quieren y al nuevo
consenso en torno a resolver el conflicto, y a las formas de no resolverlo pero
sobrellevarlo. Todo depende de cómo evolucionen esos dos elementos, el futuro
de los vascos pasa por ahí y eso el Gobierno lo valora.
¿Qué opina el Gobierno sobre el conflicto?, pregunta de doble vuelta... ¿Qué
esperan ustedes de nuestra interpretación?

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Cuando en el 78 se aprueba la Constitución se
podía imaginar el Estado español, porque así lo deciden los ciudadanos, que se
iban a producir cesiones de soberanía como las que se están dando hoy en día
(Europar Batasunari erreferentzia eginez). Los estados se han configurado con
capacidad de decidir políticas monetarias, fiscales. Hay dinámicas abiertas. Se
apuesta por un modelo pero nadie sabe a dónde va, ¿cuál va a ser la configuración
de la Unión Europea dentro de veinte años?, ¿qué papel van a tener las regiones,
las naciones? ¡No lo sabemos!

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Hace referencia a un documento de la izquierda
abertzale sobre las diputaciones, la importancia que tienen. Hace poco tiempo era
poco creíble que la izquierda abertzale entrara a hablar sobre diputaciones,
territorialidad, foralidad. Hace cuatro años era hasta regresivo.

ERAKUNDEA: Desde la izquierda abertzale hay un proyecto abierto. Nosotros
tenemos una postura abierta ante el futuro. De lo que se trata es de saber si por
parte del Gobierno hay una postura abierta o cerrada.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Vemos posturas abiertas nominalmente, pero
cerradas... La participación de Euskal Herritarrok en las instituciones es valorada
positivamente.
No hay que ir hasta la construcción de la Unión Europea. Hay procesos de
construcción abiertos... pero, ¿vamos al embudo de tomarlo o dejarlo?

ERAKUNDEA: ¡Precisamente eso es lo que hay hoy!, o lo tomas o lo dejas...; lo
mismo que hace 20 años, hace 30...

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Yo comprendo que el Estatuto no es de su
agrado...

ERAKUNDEA: Pone como ejemplo el hecho de que el euskara se halle proscrito en
partes de Euskal Herria.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Pone como ejemplo el hecho de que la política
educativa en la CAV tampoco pueda ser del agrado de todos sus ciudadanos.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Yo no se cómo valoran ustedes el conflicto. Existe
el conflicto; por otro lado hay un diseño institucional. Existe la pluralidad
políticamente difícil de manejar. El conflicto como referencia explica cada vez
menos. Hay conflictos en plural, como en toda sociedad moderna integrada.
(Discurso extenso que tiene como eje el demostrar que de hecho el conflicto no
existe como tal).
(Se produce un corto silencio)

BITARTEKARIA: Si me permitís una intervención.
Las dos partes sois factores... el proceso nos desborda. Yo creo que seríainteresante que os hiciérais una pregunta: ¿Qué actuaciones de una parte y otra
pueden favorecer salidas? Que éste fuera el tema de una próxima reunión. Cada
cual creará las condiciones para una reflexión convergente. ¿Está claro?
ERAKUNDEA: No para nosotros.

BITARTEKARIA: Sobre la mesa se ha puesto que éste no es un asunto que se va a
solucionar en ella, sino que se va a lidiar en otro sitio... ¿Qué es lo que el Gobierno
debería hacer para favorecer una dinámica de encuentro? y que el Gobierno por
su parte dijera, si ETA hace esto u esto otro...

ERAKUNDEA: Nosotros hemos expresado claramente que lo que pedimos al
Gobierno español es el compromiso de respetar lo que Euskal Herria decida. No
queremos otras dinámicas.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Hay un elemento de fondo. Un gobierno puede
hacer una negociación con las instituciones. Un gobierno no puede hacer un
debate político con una organización armada, por ejemplo para cambiar la
Constitución.

ERAKUNDEA: En estos momentos hay un proceso abierto con una dinámica
abierta. Lo que se pregunta es si el Gobierno es sensible ante esa situación.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: El Gobierno puede traer peticiones a esta mesa,
pero no sabe qué piensa el PNV, ni el PP, ni el PSOE, ni los navarros. ¿Este equipo
de interlocutores qué puede hacer para que no haya violencia? ¿Sirve para algo
este tipo de encuentros?

ERAKUNDEA: Plantea la reunión como una primera toma de contacto tras la cual
cada parte tendrá que reflexionar sobre lo oído. Plantea dejar la puerta abierta a
una segunda reunión, y mantener el canal de comunicación establecido hasta
ahora. Insiste en la necesidad de que la comunicación sea escrita ante la actitud
de los representantes del presidente de dejar la comunicación en manos del
intermediario.
(Hay acuerdo en torno a estas cuestiones y se vuelve al tema de dar publicidad a
la reunión)
ERAKUNDEA: Plantea las necesidades de dinámica interna de comunicación y el
compromiso de informar a las fuerzas políticas, sociales y sindicales
comprometidas a su vez en el proceso democrático en curso. Plantea que sacará
una nota de prensa dando cuenta escueta de la realización de la reunión.
(Hay consenso en que hay que evitar la creación de falsas expectativas)

REPRESENTANTE ESPAÑOL-III: Propongo que ustedes saquen un texto del tipo
una nota de prensa: «Se ha producido un contac-to entre representantes del
Gobierno español y representantes de la organización ETA». Y no-sotros
respondemos que «es cierto».

REPRESENTANTE DEL GOBIERNO: No consideramos esta reunión estéril. Ha
habido un esfuerzo para trasladarles lo que pensamos; estamos de acuerdo en
que en vista de lo hablado reflexionemos y estemos pendientes para un nuevo
contacto.ERAKUNDEA: Plantea que para una nueva reunión sea el intermediario el
encargado de la logística que evite a todos situaciones más o menos difíciles y
esfuerzos desmedidos.
(El intermediario acepta y hay acuerdo en torno a este punto. Acerca del nuevo
lugar, broma de mal gusto por parte de REPRESENTANTE ESPAÑOL-III acerca de la
posibilidad de realizar la reunión en el «Caribe». Acerca de las fechas
REPRESENTANTE ESPAÑOL-I plantea en un primer momento que las vacaciones
estivales no son las mejores... REPRESENTANTE ESPAÑOL-II coge al vuelo la
inoportunidad de dicho planteamiento y plantea que, muy al contrario, pueden
ser las mejores fechas, al hallarse todos ellos más o menos ilocalizables).

REPRESENTANTE ESPAÑOL-III: El Estado no va a tender una trampa.

viernes, 1 de abril de 2011

Entrevista a Gilad Atzmon Israel y el sionismo: un proyecto único en la historia

Gilad Atzmon es un hombre extraordinariamente encantador. Los críticos musicales a menudo lo describen como uno de los mejores saxofonistas de jazz contemporáneo. Pero Atzmon es algo más que un consumado músico: aquellos que siguen los acontecimientos del Oriente Medio lo consideran como una de las voces de mayor credibiildad entre los adversarios de Israel. En la última década ha puesto en evidencia y denunciado las bárbaras políticas israelíes. Justo antes de embarcarse junto con su banda Orient House Ensemble en una gira europea de primavera denominada "La marea ha cambiado" (“The tide has changed”), mantuvo esta charla con Silvia Cattori.
16 de marzo de 2011 | Temas :

Gilad Atzmon

Silvia Cattori: Como músico de jazz, ¿qué le llevó a utilizar su pluma como arma contra el país donde nació [1] y contra su pueblo?

Gilad Atzmon: Durante muchos años mi música y mis escritos no estaban integrados en absoluto. Me convertí en músico a los diecisiete años y adopté la música como profesión a los veinticuatro. Cuando vivía en Israel no estaba involucrado o interesado en la política, pero me oponía firmemente a las guerras imperiales de Israel. De alguna manera me identificaba con la izquierda, pero más tarde, cuando empecé a comprender lo que era exactamente la izquierda israelí, no pude estar de acuerdo con nada de aquello en lo que decía creer, y entonces fue cuando me di cuenta del crimen que se estaba cometiendo en Palestina.

Para mí el Acuerdo de Oslo fue el final de todo porque me di cuenta de que Israel no buscaba la reconciliación, ni siquiera la integración en la región, y que rechazaba por completo la causa palestina. Comprendí entonces que tenía que salir de Israel. Ni siquiera fue una decisión política: simplemente, no quería seguir formando parte del crimen israelí. En 1994 me trasladé al Reino Unido y estudié filosofía.

En 2001, cuando estalló la segunda Intifada, empecé a comprender que Israel era el agresor último y la mayor amenaza a la paz mundial. Constaté la magnitud de la participación y del papel jugado por los judíos del mundo analizando las relaciones entre Israel y el Estado judío, entre Israel y el pueblo judío de todo el mundo, y entre los judíos y el judaísmo.

Entonces me di cuenta de que la "izquierda" judía no era en absoluto muy diferente de la "izquierda" israelí. Debo aclarar que yo distingo entre la "ideología de izquierdas" –un concepto inspirado en la ética universal y en una genuina visión de la igualdad– y la "izquierda judía", una tendencia o colectivo cuya única función es mantener intereses tribales que tienen muy poco o nada que ver con el universalismo, la tolerancia y la igualdad.

Silvia Cattori: ¿Diría usted que existe una discrepancia entre los judíos y la izquierda?

Gilad Atzmon: No, en absoluto. Que quede claro que yo nunca hablo de los judíos como pueblo. Yo distingo entre judíos (el pueblo), judaísmo (la religión) y judeidad (la cultura). En mi trabajo solo reflexiono sobre la tercera categoría, es decir la judeidad. También debe entenderse que distingo entre la "izquierda judía" tribal y los izquierdistas que, por puro azar, además son judíos. De hecho, yo sería el primero en admitir que hay muchos grandes izquierdistas y humanistas de procedencia judía. Sin embargo, para mí esos judíos que operan bajo una "bandera judía" son las hojas de parra del sionismo: están ahí solo para dar una imagen de "pluralismo judío". De hecho, cuando comprendí plenamente el papel de la "izquierda judía” me di cuenta de que podría acabar luchando en solitario contra la potencia más fuerte que existe.

Silvia Cattori: ¿Lucha usted en solitario?

Gilad Atzmon: Más o menos en solitario. Me gusta luchar solo; asumo la responsabilidad. A lo largo de los años ha habido muchos intentos de destruirnos a los pocos que nos hemos alzado en contra del poder judío. Pasé apuros por apoyar a gente como Israel Shamir y Paul Eisen [2], por defender su derecho a pensar libremente y a expresar sus opiniones e ideas abiertamente. Recuerdo que uno de esos infames activistas de la “izquierda judía” me dijo: "Oye, Gilad, cuando le des la espalda a Shamir te dejaremos en paz". Mi respuesta fue sencilla: yo no hago tratos con mi integridad intelectual. Para mí la libertad de expresión es una regla de hierro: yo nunca acallaría a nadie.

En realidad, no creo que contemos con ningún intelectual dentro del movimiento de liberación y solidaridad. ¿Y por qué no tenemos intelectuales? Porque en el nombre de la "corrección política" hemos conseguido destruir hasta la última de las mentes creativas anglófonas de nuestro movimiento.

Es posible que lo que vemos aquí sea un problema endémico de "la izquierda". Para hablar en sentido amplio (o, más bien, en sentido filosófico germánico), "la izquierda" se ha “olvidado de Ser”: en lugar de comprender lo que ser en el mundo significa, intenta sugerirnos lo que ser en el mundo debería significar. “La izquierda" ha adoptado un discurso sermonístico que ha dado lugar a una grave forma de alienación, y esta es probablemente la razón por la que "la izquierda" no ha conseguido congraciarse con, entender completamente, ni captar el significado y el poder del Islam. Y es por eso que "la izquierda" es completamente irrelevante para la revolución actual de Oriente Medio. Como ya sabemos a estas alturas, "la tolerancia de la izquierda" se evapora cuando se trata del Islam y de los musulmanes. Me parece algo muy problemático.

Silvia Cattori: ¿Puede explicar por qué la izquierda es irrelevante?

Gilad Atzmon: Echemos un vistazo a los acontecimientos actuales del mundo árabe y musulmán: ¿dónde está "la izquierda"? Durante todos estos años han estado tratando de decirnos que el "público se levantará", pero ¿dónde está la izquierda ahora? ¿En Egipto? ¿Está en Libia o en Bahrein? Oímos hablar de los Hermanos Musulmanes, de la clase media, de los jóvenes árabes y musulmanes… de hecho, estamos oyendo hablar de todo menos de "la izquierda". ¿Ha visto usted algún análisis izquierdista de interés sobre la emergente Intifada regional? Lo dudo. Hace poco me puse a buscar un análisis de la sublevación egipcia en un conocido diario socialista. Encontré un artículo, y luego me di cuenta de que ni una sola vez aparecían en él las palabras "Islam" y "musulmán"; por contra, la palabra "clase" aparecía nada menos que diecinueve veces. Lo que vemos aquí es en realidad un ejemplo de la forma más extrema de desapego a la humanidad, al humanismo y a la condición humana.

Pero voy más allá: ¿dónde está “la izquierda” de Europa? ¿Dónde está “la izquierda" de Estados Unidos? ¿Por qué no pueden defender a los musulmanes? ¿Por qué no pueden vincularse o forjar alianzas con millones de inmigrantes musulmanes, personas que, además, resulta que son parte de la nueva clase trabajadora europea? Voy a mencionar aquí lo que para mí es un concepto fundamental: se trata de una idea que he tomado del psicoanalista francés Jacques Lacan. Lacan sostiene que amar puede ser una manera de amarse a uno mismo a través de otro. En mi opinión la "solidaridad de la izquierda" con Palestina puede ser entendida como una forma de amarnos a nosotros mismos a expensas de los palestinos. No queremos que sean musulmanes. Les decimos que sean demócratas (siempre que no voten a Hamas). Les decimos que sean progresistas, "como nosotros". Aún no he decidido si esa actitud es grosera o simplemente patética.

Recientemente me encontré con una crítica trotskista de mi trabajo. El argumento esgrimido contra mí era el siguiente: "Gilad se equivoca porque se las arregla para explicar el sionismo sin el colonialismo; explica el holocausto sin el fascismo. Incluso explica la recesión, el desastre económico mundial, sin el capitalismo".

No podría estar más de acuerdo. Ya no nos hace falta la "política de clase". Podemos abandonar los viejos clichés decimonónicos, y cuanto antes lo hagamos mejor. Para explicar por qué nuestro mundo se está desmoronando sólo tenemos que ser lo suficientemente valientes como para decir lo que pensamos, para admitir lo que vemos, para llamar al pan pan y al vino vino.

En realidad, me encantaría ver a "la izquierda" resucitarse a sí misma. Sin embargo, para que eso suceda primero debe recordarse a sí misma lo que significan realmente igualdad y tolerancia, porque para que "la izquierda" vuelva a tener sentido, primero debe comprender el verdadero significado de "amarás a tu prójimo".

Silvia Cattori: Cuando escuchamos sus comentarios políticos nos olvidamos de que por encima de todo es usted músico.

Gilad Atzmon: La verdad es que la política no me interesa realmente: no soy miembro de ningún partido y ni me importa el poder político ni lo persigo. No me interesa la oposición binaria entre "izquierda" y "derecha" y no me preocupa la banal dicotomía entre "progresistas" y "reaccionarios". Y, seamos sinceros, desde un punto de vista marxista estoy asociado con las fuerzas más reaccionarias, pues estoy a favor de los Hermanos Musulmanes, de Hezbollah, y apoyo a Hamas. ¡Qué más se puede pedir! Soy la quintaesencia del reaccionario, y estoy encantado y orgulloso de ello.

Silvia Cattori: En realidad usted es un espíritu libre.

Gilad Atzmon: Eso es porque no soy político. Yo soy artista y músico. Es muy sencillo.

Silvia Cattori: Es difícil imaginarse lo que sería usted si se hubiera quedado en Israel.

Gilad Atzmon: Es inimaginable.

Silvia Cattori: ¿Volvería usted a Israel?

Gilad Atzmon: Jamás. Volveré a la Tierra Santa cuando sea Palestina.

Silvia Cattori: ¿Es usted una excepción entre los israelíes?

Gilad Atzmon: Eso es muy interesante. Cuando se trata de la "izquierda judía" en el extranjero, conozco a muy pocos judíos en los que pueda confiar a ese nivel de compromiso. Siempre te siguen la corriente, pero apenas pones en cuestión el vínculo tribal y su propio papel dentro del "universo judío" te apuñalan por la espalda. En muy raras ocasiones se encuentra uno con judíos valientes dispuestos a comprometerse en un profundo ejercicio de introspección. Me refiero a gente como Paul Eisen, Jeff Blankfort, Norman Finkelstein, Hajo Meyer y Evelyn Hecht Galinsky [3]. Sin embargo, en Israel es diferente. Allí hay un puñado de personas que son increíblemente valientes. Son gente que realmente está arriesgando su vida. Son los que nos envían información sobre el ejército, sobre secretos militares, sobre crímenes de guerra y sobre los nombres de los criminales de guerra. Así que hay unos pocos israelíes que están haciendo un trabajo increíble.

Silvia Cattori: ¿Escribir sobre cuestiones políticas y componer música es para usted una manera de contribuir a un mundo mejor y a la belleza? ¿Lo uno es inseparable de lo otro?

Gilad Atzmon: En estos momentos estoy tratando de establecer una continuidad entre mi música y mis escritos. Creo que, a diferencia de nuestros políticos –es igual que sean de derechas, conservadores o de izquierdas: todos buscan el poder–, los artistas persiguen la belleza. Y creo que es la belleza lo que puede unir a la gente.

Le diré algo sobre lo que realmente pienso escribir. Durante muchos años nuestros llamados "analistas políticos" se han venido refiriendo a Israel en términos de "Estado colonial" y al sionismo como un "proyecto colonial". Ahora bien, ¿qué tipo de colonialismo es ese? ¿Se trata de una comparación exacta?

Porque si Israel es un "Estado colonial", entonces ¿cuál es exactamente su "madre patria"? En la época del colonialismo francés y británico los Estados coloniales mantenían un lazo muy evidente con su "madre patria". En ciertos casos, a lo largo de la historia el Estado colonial se separó de su madre patria. Se trata de un fenómeno notable del cual el motín del té de Boston [4] es un buen ejemplo. Sin embargo, que sepamos, no existe una "madre patria judía" intrínsecamente vinculada al supuesto “Estado colonial judío".

El "pueblo judío" está asociado mayoritariamente al "Estado judío", y sin embargo el "pueblo judío" no es exactamente una entidad “material” soberana autónoma. Por otra parte, los judíos hebreos nativos de Israel no están conectados cultural o emocionalmente con ninguna madre patria salvo con su propio Estado.

Silvia Cattori: Sin embargo, para algunos de los más firmes defensores de los derechos de los palestinos, como Ilan Pappe, Israel es un Estado colonial. Han utilizado ese argumento para impugnar las políticas israelíes.

Gilad Atzmon: Me temo que la mayoría de los activistas y académicos no pueden decir toda la verdad sobre este delicado asunto. Probablemente nadie puede sobrevivir diciendo la verdad. De hecho, todos los días la policía del pensamiento nos está aterrorizando de diferentes maneras. Estoy convencido de que la mayoría de los académicos que insisten en llamar a Israel "Estado colonial" son plenamente conscientes de los problemas que conlleva el "paradigma colonial". Forzosamente han de ser conscientes de la singularidad del proyecto sionista.

Es cierto que el sionismo manifiesta algunos síntomas que son sinónimos de colonialismo, pero no basta con eso. El sionismo es fundamentalmente un proyecto de “retorno al hogar” de orientación racial impulsado por entusiasmos espirituales que son en realidad fantasmagóricos. Carece intrínsecamente de muchos elementos "necesarios" que damos por supuestos en el colonialismo, y no puede ser definido en términos exclusivamente materialistas.

Me parece que nos encontramos aquí con un problema crucial de comprensión y análisis dentro de nuestro movimiento y dentro del discurso intelectual de Occidente en general. Nuestros académicos están siendo reprimidos y el mundo académico está siendo silenciado, ya que en el marco de la tiranía de lo políticamente correcto nuestros académicos se ven obligados a considerar en primer lugar las fronteras del discurso. Primero examinan cuidadosamente lo que les está permitido decir y luego rellenan los espacios vacíos formulando teorías o narrativas.

Este patrón es, desgraciadamente, algo muy común. Sin embargo, este enfoque y método es ajeno a lo que yo entiendo que es debe ser la búsqueda de la verdad y el auténtico conocimiento.

Es importante mencionar en este punto que yo no pretendo estar en posesión de la verdad. Me limito a decir lo que pienso que es verdad. Si en algo me equivoco agradezco a cualquier persona que me lo señale.

Me parece que "la izquierda" nos engaña a nosotros y a sí misma al presentar al sionismo exclusivamente como un proyecto colonial. A la "izquierda" le gusta el paradigma colonial porque con él el sionismo se sitúa lindamente dentro de su ideología. También nos induce a creer que el modelo político colonial/postcolonial ofrece respuestas e incluso soluciones operativas; siguiendo el modelo colonial, primero equipararnos a Israel con Sudáfrica y luego aplicamos una estrategia anticolonial como la BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones).

Sin embargo, aunque yo apoyo plenamente todas esas acciones, tengo la impresión de que en algunos aspectos no son en absoluto eficaces. De hecho, la campaña BDS no ha conducido a ningún cambio metamórfico de la sociedad israelí. Como mucho, ha hecho que aumente la radicalización de la derecha israelí. ¿Por qué la BDS no ha funcionado todavía? La respuesta es simple: porque Israel no es en absoluto una entidad totalmente colonial –tal y como entendemos ese término históricamente-, y es necesario comprender que su poder y sus relaciones con Occidente son mantenidas por los grupos de presión más poderosos que existen en el mundo.

Así pues, si la izquierda desea parar a Israel de veras, entonces debe cuestionar abiertamente la noción de “Poder judío” y su papel dentro de la política y los medios de comunicación de Occidente. Pero, ¿es capaz la izquierda de hacer eso? No estoy tan seguro.

Prosigamos con la comparación entre Israel y el modelo colonial. Israel es también muy diferente, por ejemplo, con respecto a Estados coloniales como Sudáfrica porque Israel aplica tácticas genocidas. Sudáfrica fue realmente brutal, pero se abstuvo de lanzar fósforo blanco sobre su población indígena. Sudáfrica era un Estado de colonos que explotaba a su población indígena, pero quería mantenerla con vida y oprimida. El Estado judío, por el contrario, preferiría despertarse una mañana y descubrir que todos los palestinos han desaparecido, pues a Israel lo anima una ideología talmúdica racista. Para aquellos que aún no se hayan dado cuenta, el sionismo, que se presentó inicialmente como un proyecto laico, fue en realidad un burdo intento de transformar la Biblia en un registro de propiedad y una tentativa de convertir a Dios en un torvo agente inmobiliario.

Es necesario comprender que el sionismo sigue un modo de funcionamiento completamente diferente al de cualquier Estado colonial y que el paradigma colonial es simplemente incapaz de abordar satisfactoriamente ese aspecto.

Pero aquí viene la buena noticia: curiosamente, han sido los artistas, más que los "intelectuales", los que han tenido el coraje para alzar su voz. En un determinado momento comenzaron a equiparar las imágenes de Palestina con las del holocausto judío, y fueron los artistas los que tuvieron la valentía de yuxtaponer los niños palestinos con los niños judíos.

Silvia Cattori: Sí, pero ¿podemos realmente comparar a ambos?

Gilad Atzmon: ¿Por qué no? Estamos comparando dos ideologías, dos preceptos racistas etnocéntricos. Han sido los artistas los que han revelado esa verdad simple y esencial. Han sido los artistas los que han desmantelado el paradigma colonial de un solo y rápido golpe. Al parecer, nuestros artistas están muy por delante de nuestros "intelectuales".

Silvia Cattori: Me gustaría comprender mejor su objeción a quienes consideran que Israel es un Estado colonialista. Ya en los años sesenta Sudáfrica rompió relaciones institucionales con Gran Bretaña y se retiró de la Commonwealth. De manera que ya no había ninguna "madre patria" fuera de Sudáfrica. Y, sin embargo, la población negra luchó contra los "colonos" que habían instaurado el apartheid. En ese sentido, ¿no podríamos considerar que existe una similitud entre la lucha actual de los palestinos por sus derechos contra los colonos judíos que se asentaron en sus tierras, y que esta lucha es en cierto modo una lucha contra el colonialismo? Es cierto que los sudafricanos blancos no han implementado tácticas de asesinato masivo contra los nativos. ¿Será porque se fija usted en este punto que postula usted el carácter singular del proyecto sionista, en lugar de su naturaleza colonial?

Gilad Atzmon: La gran pregunta que trato de plantear aquí es la siguiente: ¿por qué no podemos practicar un pensamiento coherente? Las cuestiones relacionadas con la apropiación del paradigma colonial son, obviamente, sólo un ejemplo. Estamos sujetos a la tiranía letal de lo políticamente correcto.

Tiene usted razón al sugerir que algunos Estados coloniales se alejan de sus respectivas madres patrias. Sin embargo, Israel nunca se ha alejado de su madre patria porque jamás la tuvo. En este sentido, el sionismo nunca fue un proyecto colonial. El paradigma colonial es una falacia.

La gran pregunta que hay que hacerse es esta: ¿Por qué la “izquierda" y los judíos antisionistas se aferran desesperadamente al paradigma colonial? Y esta es mi respuesta:

Es seguro; hace que la crítica al Estado judío parezca legítima.
Transmite la esperanza de una solución: si verdaderamente Israel no es más que un Estado colonial como cualquiera de los otros ejemplos históricos anteriores, con el tiempo acabará asimilándose en la región y se convertirá en un Estado "normal".

¿Cuál es el problema de este enfoque?, podría usted preguntarme. Bueno, es bastante obvio: todo este discurso es en realidad completamente irrelevante para la enfermedad sionista. Es como tratar a un paciente que tiene cáncer de colon con pastillas para la diarrea, sólo porque los síntomas son un poco similares.

Este es actualmente el desastroso nivel del discurso de nuestra intelectualidad de izquierdas.

Silvia Cattori: Pero las personas que desde el movimiento de solidaridad denuncian el "colonialismo de Israel", critican la agenda racista israelí y apoyan el derecho al retorno, ¿no están diciendo exactamente lo mismo que usted?

Gilad Atzmon: Para empezar, formamos parte del mismo movimiento, y creo que nos mueven las mismas intuiciones éticas.

Sin embargo, hay una clara diferencia entre nosotros, porque al emplear el "paradigma colonial" su intención es transmitir la idea de que el proyecto nacional judío es en su totalidad una reminiscencia de la tendencia nacionalista del siglo XIX. Esto significa que, igual que la mayoría del resto de las naciones coloniales europeas, los judíos simplemente estaban celebrando sus "síntomas nacionales", con la única diferencia de que lo hicieron después que los demás.

El "paradigma colonial" se invoca también para apoyar la idea de que Israel es un Estado apartheid, más o menos como la mayoría de las estructuras coloniales anteriores. Mi enfoque es totalmente diferente, porque yo diría que Israel y el sionismo son un proyecto único en la historia y porque la relación entre Israel y el funcionamiento de los lobbies judíos en Occidente es también algo totalmente único en la historia. Me atrevería incluso a ir más lejos y decir que mientras que los palestinos están de hecho en la vanguardia de una batalla por la humanidad, lo cierto es que todos somos víctimas de la política sionista mundial. Según mi modelo, la contracción del crédito es en realidad un golpe sionista. La guerra de Irak es una guerra sionista. Yo sostendría enérgicamente que el sionismo hace mucho tiempo que se ha desplazado de la narrativa de la “tierra prometida” a la pesadilla del “planeta prometido”. También sostengo que será imposible lograr la paz en el mundo a menos que confrontemos el verdadero significado de la ideología judía contemporánea.

Curiosamente, muchos de los que apoyan con entusiasmo el "paradigma colonial" fueron también muy rápidos en denunciar la obra de John Mearsheimer y Stephen Walt sobre el lobby israelí [5]. Si Mearsheimer y Walt están en lo cierto, y creo que lo están, entonces es al poder judío a lo que debemos enfrentarnos.

Y precisamente para impedirnos hacer eso es para lo que están la “izquierda judía” y la intelectualidad judía.

Silvia Cattori: Sus puntos de vista están en las antípodas de los de intelectuales como Bernard-Henry Lévy, que apoyan el expansionismo occidental y las políticas israelíes. Para usted el gran peligro es Israel. ¿No le parece que algunos verán en ello un elemento de provocación?

Gilad Atzmon: Provocar no es malo. Hace poco escribí un artículo sobre Bernard-Henry Lévy [6]. Ese sujeto es un inepto redomado. También aquí, en Gran Bretaña, tenemos a unos cuantos "Bernard-Henri Levys", judíos que proyectan una imagen falsa del mundo académico. Pero a todos los estamos machacando intelectualmente uno por uno. Hacemos que la gente los vea como lo que realmente son. Por cierto, Norman Finkelstein hizo un excelente trabajo con Dershowitz [7]. No debemos tenerle miedo a eso.

Además, creo que cuando la gente ya no tenga suficiente dinero para echarle gasolina al coche –y no digamos cuando ya no le alcance para comprar el pan–, entonces va a empezar a buscar al culpable, y cuando eso suceda el Estado israelí y sus implacables grupos de presión aparecerán en cabeza de lista. Creo que algunas personas ya lo están empezando a ver. El cambio va a ser drástico. Pienso que cualquiera puede leer lo que escribo hoy en día y admitir retrospectivamente que llevo años advirtiendo contra los lobbies judíos.

Silvia Cattori: ¿Qué diferencia a Gilad Atzmon de aquellos que subrayan su identidad tribal judía proclamando: "Soy un judío antisionista", "Somos judíos por la paz", etc.?

Gilad Atzmon: Muy sencillo: para mí la lucha por la paz es una lucha por una causa universal. Para mí, apoyar a los palestinos es una necesidad ética. Y si se trata de una causa universal y de una necesidad ética, no veo ninguna razón para luchar por ella "como judío", "como varón" o "como artista de jazz". Cuando me encuentro con esos que se llaman a sí mismos "judíos por la paz" y "judíos por la justicia", me levanto y digo: "¿Qué quieres decir cuando te llamas a ti mismo ‘judío’? ¿Eres religioso?” Cuando un judío de la Torah [8] dice que se identifica a sí mismo como judío sé lo que quiere decir. Cuando los judíos de la Torah dicen: "Somos judíos religiosos y apoyamos a Palestina en el nombre de nuestra fe", yo les digo: adelante, tienen ustedes todo mi apoyo.

Pero cuando judíos laicos me dicen que trabajan por Palestina en nombre de sus valores judíos, tengo que preguntarles: "¿Cuáles son sus ‘valores seculares judíos’"? He estudiado y examinado cuidadosamente el asunto y, por muy embarazoso que suene, no existe nada que se pueda llamar "sistema judío de valores laicos".

Los que esgrimen ese tipo de ideas, o bien están mintiendo y engañando a otros, o se están engañando a sí mismos.

Silvia Cattori: Si he entendido bien, los que se identifican a sí mismos como "antisionistas judíos" o "judíos por la paz" creen que con eso consiguen que su voz resuene más fuerte que la de otros.

Gilad Atzmon: Sin duda, y esa es una obervación pertinente. Pero con todo, repito, todavía albergo algunas reservas, porque si digo "soy un judío por la paz", y pienso que eso es suficiente para hacer que mi voz sea más importante que la suya, lo que ello significa realmente es que todavía estoy celebrando conscientemente mi condición de elegido. ¿Y no es ese precisamente el problema que tenemos con el sionismo?

Así pues, fundamentalmente, el antisionismo judío sigue siendo una manifestación más de la supremacía tribal judía. Resulta curioso que activistas por la paz que dicen ser universalistas de izquierdas acaben operando en células de orientación racial.

Silvia Cattori: ¿Será una manera deliberada de humillar a las personas no judías?

Gilad Atzmon: Es posible, pero no creo que los judíos que sucumben a las políticas tribales judías sean realmente conscientes del efecto que estas tienen sobre los demás.

Silvia Cattori: Los israelíes que se definen como ex-israelíes, ex-judíos, son muy raros. ¿Es usted el único?

Gilad Atzmon: Es posible que lo sea. Sin embargo, en realidad yo no hablo como ex-judío, hablo como Gilad Atzmon. Evito las etiquetas colectivas. Cuando usted me lee, está leyendo lo que pienso. Usted ve lo que hay, y o bien está de acuerdo o no lo está. Yo no necesito banderas ni identidades fantasmagóricas para esconderme tras ellas.

Silvia Cattori: Pocos artistas famosos han tenido el coraje de defender abierta y firmemente a las víctimas de la opresión israelí. Sabemos que generalmente la gente conocida tiene miedo de ser incluida en la lista de “antisemitas”. Roger Waters se ha atrevido a romper el tabú [9]. Más tarde lo hicieron David Gilmour y Robert Wyatt. ¿Qué le diría a los que todavía están asustados?

Gilad Atzmon: Creo que la única manera de liberarnos es empezar a hablar. La única manera de luchar es expresándonos abiertamente. Yo he asumido ese riesgo, y si yo puedo hacerlo creo que todo el mundo puede hacerlo también. He pagado un precio en el sentido de que mi carrera se ha resentido un poco y que gano menos dinero. Pero puedo mirarme a mí mismo con orgullo.

Silvia Cattori: ¿Qué respuesta tiene para los que afirman que sus posiciones políticas son, por así decirlo, "extremistas "?

Gilad Atzmon: En realidad no sé lo que significa "extremista". Durante años me he enfrentado a infinidad de intentos por silenciarme, pero todos resultaron contraproducentes porque las medidas represivas tomadas contra mí lo único que consiguieron fue inducir a mucha más gente a leer mis escritos y animar a más personas a pensar por sí mismas. Los sionistas y los judíos antisionistas me han acusado de racista y antisemita pero, para su gran sonrojo, jamás se ha encontrado en mis numerosos escritos ni un solo argumento racista o antisemita. Al contrario, en el centro mismo de mi crítica a la política de identidad judía y a la ideología judía subyace una actitud antirracista. Hace ya diez años que escribo y durante todo este tiempo he mantenido en mi sitio web una nota que dice: "Si encuentra usted en mis escritos algo que sea racista o antisemita, hágamelo saber. Pediré disculpas y lo retiraré inmediatamente". Jamás nadie me ha hecho la más mínima reclamación.

Como ya dije antes, yo distingo entre judíos (el pueblo), judaísmo (la religión) y judeidad (la ideología). Estoy en contra de la ideología judía, no contra el pueblo judío o el judaísmo. Si esto me convierte en un "extremista", entonces voy a tener que vivir con ello.

Silvia Cattori: Su voz ayuda a las personas a comprender lo que significa verdaderamente Israel. En general, abordar esa cuestión no suele ser fácil. Sin embargo, ¿los periodistas no deberían asumir mayor responsabilidad para exponer los juegos de poder que asolan el Oriente Medio? ¿Cuál ha sido a este respecto la responsabilidad de los medios de comunicación occidentales?

Gilad Atzmon: Voy a ser muy honesto con usted: los medios de comunicación occidentales han fracasado estrepitosamente. Los medios de comunicación occidentales nos ha traicionado. No han conseguido entender que Palestina no está tan lejos de nuestro "paraíso occidental". Los medios de comunicación no han sido capaces de ver que todos somos palestinos: los palestinos están en la vanguardia de la batalla contra el mal, pero el resto de nosotros estamos librando exactamente el mismo combate, y todos tenemos enfrente al mismo enemigo. Lo que sucedió en Estados Unidos con la crisis crediticia y se convirtió luego en crisis económica es el resultado directo de la política sionista mundial.

Estados Unidos invierte el dinero de sus contribuyentes en mantener al Estado judío y ha lanzado a su pueblo a una guerra para "salvar a Israel". Como consecuencia de ello todos nosotros estamos inmersos en un desastre financiero y, mientras charlamos ahora mismo, las masas árabes se están alzando: exigen su liberación y el fin inmediato de la dominación sio-política. Lo que se está viendo ahora en Egipto, Libia, Bahrein y Yemen está ocurriendo para prepararnos a todos nosotros, y es posible que pronto veamos suceder lo mismo en Berlín, París, Londres, Madrid, Barcelona y Nueva York, porque todos nos enfrentamos al mismo enemigo.

Silvia Cattori: Me pregunto si sus lectores comprenden a qué se refiere cuando habla usted de sionismo y de sionismo mundial.

Gilad Atzmon: Ese es un asunto crucial. Tal vez le resulte difícil de creer, pero ni siquiera los israelíes comprenden lo que significa el sionismo. El sionismo es la creencia de que los judíos (como cualquier otro pueblo) deberían poder celebrar su derecho a una patria nacional, y esta patria es Sión (Palestina). Aunque esa idea parece casi inocente, está enredada con cuestiones éticas muy problemáticas, porque el sionismo se ha transformado en una realidad política en la forma de un Estado judío construido íntegramente a expensas del étnicamente purificado y oprimido pueblo palestino. Por otra parte, a lo largo de los años el Estado judío ha estado utilizando en nuestras capitales occidentales algunos grupos de presión y think tanks muy poderosos, y estos organismos promueven intereses sionistas globales tales como la confrontación permanente con el Islam y con el mundo musulmán.

Aunque el sionismo se presentó inicialmente como una promesa para redimir a todos los judíos de la diáspora mediante la colonización de la llamada "tierra prometida", en las últimas tres décadas el sionismo ha cambiado sus objetivos en algunos aspectos. En realidad el Estado judío prefiere que algunos judíos de la diáspora permanezcan exactamente donde están para que puedan presionar a sus respectivos gobiernos por el bien de lo que ellos interpretan como intereses judíos.

El papel de lobbies judíos como el AIPAC, J-street (EEUU) o los Amigos Conservadores de Israel (Conservative Friends Of Israel, Reino Unido), es mucho más ventajoso para Israel de lo que podría ser cualquier nueva oleada de emigración judía a Palestina. Esta transformación del pensamiento sionista marca un cambio desde lo local a lo global en virtud del cual el sionismo ya no debería ser percibido únicamente como la demanda de un hogar judío en la "tierra prometida", sino más bien como una operación global en busca de un refugio seguro para los judíos en el contexto del "planeta prometido".

Los israelíes y sus aliados saben muy bien por qué promueven la islamofobia. Pero, ¿qué es la islamofobia? ¿A qué y a quién sirve? Sirve a los intereses capitalistas siocéntricos. La islamofobia es el verdadero rostro de la Hasbara (propaganda israelí). Su función es garantizar que la “guerra de supervivencia" de Israel sea en realidad la guerra de Occidente.

Esto es obviamente engañoso, y por el bien de los intereses occidentales lo correcto sería darle inmediatamente la espalda a Israel.

Silvia Cattori: ¿Cuando vio usted surgir la islamofobia y cuál fue la causa?

Gilad Atzmon: Buena pregunta. Históricamente, probablemente surgió por primera vez en los años setenta, poco después de la crisis energética. Creo que en 1973 ya podríamos detectar los primeros signos de la moderna antipatía política e institucional cuando el público occidental comenzó a percatarse del papel estratégico de Oriente Medio. El cambio hacia una "cultura popular antimusulmana" fue acelerado por el éxito de los “Versos Satánicos” de Salman Rushdie, y yo diría que para el 11S del 2001 el público occidental ya estaba listo para un estallido de "furia antimusulmana". Nunca olvidaré a Ehud Barak, a quien entrevistaron ese día, excretando bilis y acusaciones islamófobas en todos los medios de comunicación occidentales. Para los agitadores de la Hasbara israelí el 11S constituyó la prueba del "ethos común" compartido por Israel y los goyim (no judíos) occidentales.

Me gustaría profundizar más en su pregunta sobre la islamofobia. Me di cuenta hace algún tiempo de que el grado de aceptación general de ciertas minorías siempre se puede medir tomando como referencia la popularidad o impopularidad de sus "auto-odiadores" (“Self-haters”) [10]. La creciente popularidad de los musulmanes "auto-odiadores" en el período 1970-90 pudo haber sido el síntoma de que una oleada de sentimientos antiislamistas avanzaba hacia nuestras costas. Del mismo modo, la animadversión de la última década con respecto al judío "auto-odiador" confirmaba el éxito y la influencia de los lobbies judíos sobre los medios de comunicación y la política. Deduzco que el aumento de mi popularidad indica ciertamente que la marea ha cambiado. Podemos anticipar firmemente una marejada de resentimiento contra Israel.

Silvia Cattori: Lo que fascina de usted es su libertad de expresión. Usted no soporta las verdades a medias, ¿no es cierto?

Gilad Atzmon: Me parece una buena manera de decirlo. He desarrollado una seria alergia a las mentiras y a los relatos engañosos. Como ya dije antes, no pretendo estar en posesión de la verdad; sin embargo, soy bastante bueno detectando bulos, engañifas y maniobras de distracción. En mi condición de filósofo soy también bueno para formular preguntas y deconstruir incoherencias. Me dejan atónito los activistas a nuestro alrededor que piensan que podemos derrotar al sionismo esbozando algunos relatos fantásticos de resistencia. Creo honestamente que la búsqueda de la verdad y la apertura total prevalecerán. Si quiere entender la creciente popularidad de mis escritos, yo creo que se trata de eso: en lugar de jugar juegos políticos lo que realmente intento es llegar al fondo de las cosas. Trato de entender qué es lo que impulsa y alimenta al sionismo, a Israel, al lobby judío, a las guerras expansionistas neoconservadoras e incluso al antisionismo judío.

Y supongo que a estas alturas ya habrá notado usted que identifico la ideología judía –no a los judíos ni al judaísmo– como el núcleo central de estos preceptos y puntos de vista políticos.

Silvia Cattori: Gracias.

Silvia Cattori

Traducido para Rebelión por LB (16.03.2011):
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=124355

Enlace con el original en inglés (25.02.2011):
http://www.silviacattori.net/article1540.html



[1] Gilad Atzmon nació en Israel en 1963. Actualmente vive en Londres. Su página web es: http://www.gilad.co.uk/

[2] En Francia se observa el mismo fenómeno. Desde el 2004, responsables de la Unión Judía por la Paz en particular acusan de antisemitismo y de negación del Holocausto a cualquier persona que facilite una plataforma de expresión al escritor israelí Israel Shamir, al tiempo que intervienen activamente para que se censuren sus escritos, repletos de verdades inquietantes.

[3] Véase « Ce que j’ai dit à Stuttgart » ("Lo que dije en Stuttgart"), por Gilad Atzmon, palestine.net información, 22 de febrero 2011 (Texto original en inglés en: http://www.gilad.co.uk/writings/truth-in-stuttgart-1.html ).

[4] El Motín del té de Boston (Boston Tea Party) es el nombre que recibe la revuelta política contra el Parlamento británico que tuvo lugar en Boston en 1773. La Ley del Té (Tea Act) promulgada por el gobierno británico autorizaba a la British East India Company a vender té a las colonias sin pagar impuestos, lo que desató la cólera de los colonos estadounidenses. Los bostonianos abordaron los barcos anclados en el puerto y arrojaron al mar las cajas de té que almacenaban. Esta revuelta de gran contenido simbólico fue el preludio de la Guerra de la Independencia.

[5] Autores del libro “The Israel Lobby and U.S. Foreign Policy” (2007), estudio académico sobre la influencia de los lobbies sionistas sobre la política exterior estadounidense. La tesis central del libro, que desató ampollas y acusaciones de antisemitismo contra sus autores, es que los grupos de presión sionistas determinan la política exterior estadounidense de forma perjudicial tanto para los intereses estratégicos estadounidenses como, a la larga, de los intereses israelíes.

[6] Véase « Bernard-Henri Lévy, el filósofo francés. Deconstruyendo a un fantasma » , por Gilad Atzmon, 10.02.2011.

[7] Gilad Atzmon alude aquí a una encendida disputa académica acaecida entre el publicista sionista Alan Dershowitz y el intelectual antisionista Norman Finkelstein con motivo de la publicación por parte del primero de la obra “The Case for Israel”, una defensa apologética de Israel. Finkelstein tachó la obra de “colección de embustes, falsificaciones, plagios y estupideces” y denunció que parte de su contenido había sido plagiado de la obra “From Time Inmemorial”, de Joan Peters. Posteriormente, Finkelstein profundizó y amplió su crítica en el libro “Beyond Chutzpah” (2005). La disputa acabó salpicando a las autoridades académicas, concretamente a la dirección de la Facultad de Derecho de la Universidad de Harvard, cuyo decano sentenció que, pese a las evidencias aportadas por Finkelstein, Dershowitz no había cometido plagio. En el curso de la disputa Dershowitz envió cartas a la University California Press para que no publicara la obra de Finkelstein y solicitó al gobernador de California Arnold Schwarzenegger que interviniera para impedir la publicación de “Beyond Chutzpah”. El gobernador se negó apelando al principio de la libertad académica. Dershowitz contraatacó publicando “The Case for Peace”, en donde argumentó que todo se trataba de una conspiración contra él y otros intelectuales sionistas auspiciada por Finkelstein, Chomsky y Alexander Cockburn.

Se puede ver un debate cara a cara entre Dershowitz y Finkelstein en la siguiente dirección: http://www.youtube.com/watch?v=i-ndY4Rilyg

[8] Judío de la Torah (Torah Jew): Judío religioso opuesto al sionismo.

[9] Véase: "Roger Waters, homme et artiste d’exception", por Silvia Cattori, silviacattori.net, 26 de julio de 2010.

[10] El término "Self-hating Jew” (judío que se odia a sí mismo) ha sido y es ampliamente utilizado para estigmatizar a los judíos contrarios a las políticas israelíes. Encierra una connotación negativa que sugiere incluso la existencia de inclinaciones "antisemitas" en las personas contra las que se emplea.

Todas las versiones de este artículo:
- Israeli occupation: Calling A Spade A Spade
- Israël et le sionisme : Un projet unique dans l’histoire

http://www.silviacattori.net/article1554.html